miércoles, 3 de agosto de 2011
El mayor espectáculo del mundo
Buenos días musicales fueron los de esta mañana. Con el remix que bailaron los de 5º y 6º en las últimas fiestas del cole despertamos hoy y su ritmo nos contagió hasta el punto de saltarnos el juego previsto, más que nada porque no paramos de bailar.
La lluvia trastocó los planes; en lugar de ir a la piscina dimos un paseo y terminamos en los columpios de El Soto, salió un rayín de sol y allí disfrutamos columpiándonos. En esas estábamos cuando pasa junto a nosotros una camioneta anunciando un circo instalado aquí en Boñar.
Regresamos al albergue, comimos macarrones con picadillo, huevos en salsanedi y yogur.
En el taller de esta tarde nos aplicamos en hacer collares, pulseras...
Y... llegó la sorpresa. ¿Vamos al circo? ¡¡Sííííííííííííííííííííí!!
A las ocho de la tarde fue la función. ¡Qué bien lo pasamos!
Hasta las diez y media de la noche no llegamos a La Vega de Boñar.
Cenamos caldo caldoso, pescadín y melón.
Alargamos poco la sobremesa y nos fuimos para el saco. ¿Cansadinos? Sí.
martes, 2 de agosto de 2011
¡Qué susto!
Rodeados de sombras nos hemos ido para la cama. Todo por la historia de miedo que nos contaron hace unos minutos. Los que tengan ganas de ir al baño a media noche puede que se las aguanten.
Por lo demás, hoy día 1, hemos coincidido en la piscina con otros dos campamentos; hubo sitio para todos.
Si alguien pregunta si es posible repetir ¡¡¡¡¡cinco veces!!!!! arroz caldoso nosotros podemos decir que sí. Nos cuesta comer fruta pero conseguimos terminar -a duras penas- la pera del postre.
Dieron comienzo las primeras partidas de campeonatos; el parchís, como siempre, suscita agrias polémicas. Más tarde, una vez instaladas las nuevas porterías, jugamos al floorball, ¡fantástico!
Merendamos pan con chocolate -qué merienda más rica la de nuestros abuelos-.
Seguimos con el floorball, seguimos sudando y... nos duchamos con agua calentina.
Antes de cenar tuvimos una interesantísima clase de Historia; ahora sabemos un poquito más del origen de Ujo (Ustium) y de nuestros orígenes. Gritamos tres vivas por Cayo Sulpicio Úrsulo, sin él quizás no estaríamos hoy aquí.
Cenamos puré de garbanzos con curruscos, lomo con patatas fritas y un yogur natural.
Luego vino el susto y... corriendo para el saco.
¡¡Auuuuuuuu!! se oyen lobos no muy lejos... os dejamos.
lunes, 1 de agosto de 2011
Nozalinos y nozalinas
A vueltas con el nombre del Campa (La Nozal), en homenaje al gran nogal que da sombra al albergue, los nombres de los grupos hablan de distintos tipos de nueces y así uno se llama Bijoux, otro Corne, otro Marmot, otro Moyete y otro Waterloo. Los acampados somos nozalinos o bien nozalinas. Las habitaciones llevan el nombre de diversas plagas que sufren los nogales, pero sus nombres son muy complicados de recordar.
Este domingo, después de levantarnos, jugamos al acorralado; desayunamos leche chocolateada, magdalena, croissant con chocolate y campurrianas; los monitores nos felicitaron, pues parece ser que hacía muchos años que la primera noche no era tan tranquila. Nos presentaron el plan del día, arreglamos las habitaciones y antes de las doce ya caminábamos hacia la piscina. En esta ocasión lo hicimos por la orilla del Porma para evitar el bullicio dominguero. Nuestro primer baño mereció la pena; estuvimos en el agua hasta... Había que volver al albergue, el olor del cocido de garbanzos era irresistible. Eso sí, antes había que comer un poco de lechuguina y algún cachín de tomate; a más de uno le costó un poquitín. De postre natillas y... su canción. También les cantamos Cumpleaños Feliz a Pablo Zapico (10) y a Pablo Gutiérrez (9).
Por la tarde nos apuntamos a los campeonatos de ajedrez, damas, dominó... y conocimos algunos de los talleres que llevaremos a cabo. Luego hubo tiendina -pudimos gastar hasta 60 céntimos aunque la mayoría no llegó a esa cantidad-. Se repartieron los cargos y dimos un paseo hasta una vieja fuente próxima al albergue.
Cenamos sopa de garbanzos, tortillina de queso y yogur.
Por la noche nos prestó un montón jugar a una lotería en la que en lugar de números jugábamos con nuestros nombres. ¡Qué guirigay!
Y cuando parecía que nos íbamos para las habitaciones, ¡hala!, a cantar. Genial.
Mañana más.
Este domingo, después de levantarnos, jugamos al acorralado; desayunamos leche chocolateada, magdalena, croissant con chocolate y campurrianas; los monitores nos felicitaron, pues parece ser que hacía muchos años que la primera noche no era tan tranquila. Nos presentaron el plan del día, arreglamos las habitaciones y antes de las doce ya caminábamos hacia la piscina. En esta ocasión lo hicimos por la orilla del Porma para evitar el bullicio dominguero. Nuestro primer baño mereció la pena; estuvimos en el agua hasta... Había que volver al albergue, el olor del cocido de garbanzos era irresistible. Eso sí, antes había que comer un poco de lechuguina y algún cachín de tomate; a más de uno le costó un poquitín. De postre natillas y... su canción. También les cantamos Cumpleaños Feliz a Pablo Zapico (10) y a Pablo Gutiérrez (9).
Por la tarde nos apuntamos a los campeonatos de ajedrez, damas, dominó... y conocimos algunos de los talleres que llevaremos a cabo. Luego hubo tiendina -pudimos gastar hasta 60 céntimos aunque la mayoría no llegó a esa cantidad-. Se repartieron los cargos y dimos un paseo hasta una vieja fuente próxima al albergue.
Cenamos sopa de garbanzos, tortillina de queso y yogur.
Por la noche nos prestó un montón jugar a una lotería en la que en lugar de números jugábamos con nuestros nombres. ¡Qué guirigay!
Y cuando parecía que nos íbamos para las habitaciones, ¡hala!, a cantar. Genial.
Mañana más.
domingo, 31 de julio de 2011
Primeras impresiones.
Doce horas de campamento, las primeras siempre son especiales, sobre todo para los nuevos: Descubrir Boñar, conocer el albergue y sus rincones, conocer a los monitores, a los compañeros, a los cocineros, comer con ellos y echarnos las primeras risas, las primeras impresiones, el primer paseo, las cigüeñas ¡ por fin las hemos visto!... SON TANTAS COSAS... y en tan poco tiempo.
En un santiamén descargamos el equipaje, nos presentamos, almorzamos, nos repartimos por habitaciones, colocamos nuestras cosas, merendamos galletas con nocilla, dimos un paseo por los alrededores , nos aseamos, cenamos puré de calabacín con curruscos y terminamos el día con una bonita velada en la que ya se empieza a ver que este campamento promete y mucho.
El primer día nunca es el más divertido de todos, como acabamos de comentar hay mucho que hacer. Pero justo antes de irnos para la cama, uno de los acampados nos dijo que ojalá que los demás días fueran igual de divertidos que este. Podríamos pensar que ha sido uno de los nuevos, pero no es así, lo ha dicho alguien que repite, alguien que ya ha vivido todos los buenos momentos de otros campamentos, y a esta persona, le gustaría que el resto de los días fueran como este.
Sobran más palabras.
En un santiamén descargamos el equipaje, nos presentamos, almorzamos, nos repartimos por habitaciones, colocamos nuestras cosas, merendamos galletas con nocilla, dimos un paseo por los alrededores , nos aseamos, cenamos puré de calabacín con curruscos y terminamos el día con una bonita velada en la que ya se empieza a ver que este campamento promete y mucho.
El primer día nunca es el más divertido de todos, como acabamos de comentar hay mucho que hacer. Pero justo antes de irnos para la cama, uno de los acampados nos dijo que ojalá que los demás días fueran igual de divertidos que este. Podríamos pensar que ha sido uno de los nuevos, pero no es así, lo ha dicho alguien que repite, alguien que ya ha vivido todos los buenos momentos de otros campamentos, y a esta persona, le gustaría que el resto de los días fueran como este.
Sobran más palabras.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
¡Fueron tantas cosas!
¡Jacarandaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Ahorita mismo he oído ese grito en esta noche del 31 de agosto.
Efectivamente, hábéis contado bien, son treinta y tres aes, una por cada acampado.
Cómo cuesta escribir desde casa. Las palabras salían solas estas noches anteriores pese a lo agotador de cada jornada. Agotador fue también el día de hoy -enrollar (bien) el saco es tarea casi imposible-. Suerte que los macarrones con picadillo nos animaron la despedida. Creemos haber dejado el albergue recogido, pero poco hicimos comparado con lo que trabajaron los monitores y los cocineros.
El viaje de regreso fue una fiesta -otra más-; no paramos de cantar, aunque alguno durmiera. Llegamos a Ujo, descargamos nosotros solos el autocar -el chófer nos felicitó por ello- y nos dimos unos sentidos abrazos. Como dijo un compañero: ¡Fueron tantas cosas!
¡Qué gozada!
¡Hasta siempre JACARANDA!
Dejadme que dé otra vez las gracias, ¡gracias!
Ahorita mismo he oído ese grito en esta noche del 31 de agosto.
Efectivamente, hábéis contado bien, son treinta y tres aes, una por cada acampado.
Cómo cuesta escribir desde casa. Las palabras salían solas estas noches anteriores pese a lo agotador de cada jornada. Agotador fue también el día de hoy -enrollar (bien) el saco es tarea casi imposible-. Suerte que los macarrones con picadillo nos animaron la despedida. Creemos haber dejado el albergue recogido, pero poco hicimos comparado con lo que trabajaron los monitores y los cocineros.
El viaje de regreso fue una fiesta -otra más-; no paramos de cantar, aunque alguno durmiera. Llegamos a Ujo, descargamos nosotros solos el autocar -el chófer nos felicitó por ello- y nos dimos unos sentidos abrazos. Como dijo un compañero: ¡Fueron tantas cosas!
¡Qué gozada!
¡Hasta siempre JACARANDA!
Dejadme que dé otra vez las gracias, ¡gracias!
martes, 31 de agosto de 2010
Bueno, bueno, bueno.
Qué día. Con el montón de cosas que habíamos hecho hasta hoy y el montón de ellas que nos tenían reservadas todavía.
El juego del robaviseras nos desperezó al amanecer. Nos recuperamos del esfuerzo con un desayuno en el que no faltó el pan con mantequilla y mermelada y su correspondiente canción, galletas de tres tipos diferentes, casadielles e incluso nicanores -hojaldres típicos de Boñar-.
Qué pruebas hubimos de pasar en el juego del arca de Noé. Hay testimonio gráfico, pero no sabemos si nos reconoceríamos nosotros mismos. Lo de barro hasta los ojos no es ninguna exageración.
Después del arroz, el vaqueiro y el melón se jugaron las finales de ajedrez y de parchís.
Y… ¡sorpresón! Otro Santi nos acompañó toda la tarde, y toda la tarde la pasamos escalando y rapelando, con arnés de seguridad, doble cuerda, ochos, casco y mosquetones. Qué emocionante. Además, antes de marcharse, él, que le gusta también mucho el fútbol, nos pidió si jugábamos un partido de despedida y, naturalmente, no debíamos fallarle. Otra señora sudada y a la ducha.
Cenamos una carne asada de chuparse los dedos -algunos varias veces- y un arroz con leche de lo mismo.
A continuación, en la SAPO (sala polivalente), hubo sorteo de regalinos y regalinos sin sorteo. Se nombró al equipo que después de dieciséis pruebas ha quedado clasificado en primer lugar -se llevaron una camiseta chulísima- y también a las dos habitaciones más curiosas y ordenadas.
Hubo palabras muy bonitas para cerrar el día -y unas cuantas lágrimas-.
Los chicos de 6º duermen ahorita en tienda de campaña.
¿Y los monitores? Los monitores y cocineros son un grupo maravilloso que se merecen nuestras GRACIAS y, desde luego, también las de quienes os sentís parte de esta historia que empezó con enorme ilusión en el verano de 1990.
Un cariñoso y emocionado abrazo queremos compartir con todos y un imaginario ramo de preciosas jacarandas.
lunes, 30 de agosto de 2010
El día después
No hay queja. Lo primero que hicimos esta mañana fue una batida de limpieza por el prao del albergue y apenas llenamos una bolsina de basura. Gracias.
A la hora habitual hemos ido a la piscina donde disfrutamos de otra soleada mañana y de las frescas aguas de la pileta.
Almorzamos variado pinchoteo, volviendo a saborear esa empanadina, esos filetinos, esa tortillina…
Luego se jugaron varias finales de los juegos de mesa y ya hay campeones.
Hicimos un taller de jena -tatuajes- que lucimos durante poco tiempo, ya que a la hora del juego se fueron borrando rápidamente. Mientras algunos jugaron a la comba o al golf, la mayoría disputaron un partido (partidazo) de fútbol contra los monitores. El resultado final es lo de menos, pero vencieron los monitores 5-3 con dos golazos de Di María y de Alves.
Cenamos puré de calabacín… y tarta de postre.
Por la noche otra sorpresa más, un nuevo juego nocturno, “asalto al albergue”. Genial.
Y ahorita mismo las compañeras de 6º están durmiendo en tiendas de campaña, rodeadas de toda suerte de alimañas que pululan por la zona.
Mañana hay previsto un juego con mucho agua, así que…
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