Hoy hemos apreciado y valorado el acierto de ir a la piscina por la mañana; además de tenerla, cuando vamos, para nosotros solos, tenemos la tarde para disfrutar de la actividad propia de campamento (juegos de mesa, talleres, grandes juegos, deportes...) y, hoy, nos hemos dado cuenta que el barullo de la tarde en la piscina nos saca un poco-mucho de la rutina que tanto nos gusta.
Ojo; la bibliopiscina, el rato en los columpios, el partido de fútbol sala en la nueva cancha de césped artificial de "El Soto", la vuelta a la piscina, el helado, etc. nos hicieron disfrutar de esta soleada tarde.
Eh, eh; que se nos olvidaba comentar el picnic (bocadillinos de chorizón, de jamón ibérico con queso, ¡alitas de pollo!, sandía; todo regado con agua de la ribera del Porma). Exquisito.
Seguimos viendo numerosas cigüeñas todos los días y hoy, creemos, pensamos y estamos casi seguros de haber visto un lobo.
Tal y como os hemos dicho, el paseo da para montón de conversaciones, de momentos para conocerse, y si uno es profesor/a tiene la oportunidad de saber lo que no sabría en un curso entero con sus alumnos.
Después de la ducha ha habido que apuntar una incidencia: unos dedos pillados por una puerta. ¿Una pista? Apenas gritó. ¿Otra? Luego cenó perfectamente.
Por la noche, después del puré de lentejas, del san jacobo y de la mousse Nedi vimos todas las fotos hechas hasta el momento.
Nos hemos acostado más cansadinos que ningún día; esperemos que mañana temprano no sea la evacuación. Ufff, mucho nos tememos que va a tocar.
Bnoches.
miércoles, 6 de agosto de 2014
martes, 5 de agosto de 2014
Batida y batido
La mañana comenzó con una batida de limpieza. Tan batida que aparecieron fichas de parchís de cuando había parchís de seis jugadores.
Seguimos disfrutando del buffet matutino (hoy, por ejemplo, había: cereales, donuts, galletas, pastitas de té...)
Tras el arreglo de habitaciones escribimos en nuestras libretas algún apunte sobre la vida y obra de Joaquín Salvador Lavado.
El paseo hasta la piscina (y el regreso) dan para muchas conversaciones; una de las más curiosas es la de qué hay que hacer para venir de monitor/a.
Ir por la mañana a la piscina es garantía de disponer de la misma para nosotros solos. De esa manera la socorrista solo tiene ojos para nosotros solos.
Los platos limpios-limpísimos tras las lentejas y las empanadillas dan fe de nuestro apetito.
El tiempo libre pasa volando y las partidas de campeonatos siguen su marcha.
La tarde deportiva nos llevó al prao de las cigüeñas a jugar al golf, a los dardos y al tiro con arco (de ganas de jugar andamos bien, de puntería... regular).
Después de la ducha jabonosa revisamos la marcha de nuestros cargos (los encargados de los baños se llevaron una felicitación merecidísima).
A diferencia de mafalda a nosotros sí que nos gusta la sopa (tres platos de sopina más de uno tomó), también la salsa Chuso que llevaban los huevos que tomamos de segundo plato, y el postre, ¡qué postre!, batido Nedi, ¡qué rico! (solo pudimos repetir dos veces porque lo que quedó en la olla dijeron los monitores que se guardaba por si pasaban los de Sanidad a comprobar lo que aquí se cocina; lo que pasa es que creemos que a los de Sanidad les sobra con una muestra y no con todo lo que había en aquella olla).
En la velada le cantamos a Nedi la de la paella, y con los ingredientes de la paella nos reímos un buen rato; también descubrimos quién es Elsa, pero, bueno, esa es otra historia.
Bnoches.
Seguimos disfrutando del buffet matutino (hoy, por ejemplo, había: cereales, donuts, galletas, pastitas de té...)
Tras el arreglo de habitaciones escribimos en nuestras libretas algún apunte sobre la vida y obra de Joaquín Salvador Lavado.
El paseo hasta la piscina (y el regreso) dan para muchas conversaciones; una de las más curiosas es la de qué hay que hacer para venir de monitor/a.
Ir por la mañana a la piscina es garantía de disponer de la misma para nosotros solos. De esa manera la socorrista solo tiene ojos para nosotros solos.
Los platos limpios-limpísimos tras las lentejas y las empanadillas dan fe de nuestro apetito.
El tiempo libre pasa volando y las partidas de campeonatos siguen su marcha.
La tarde deportiva nos llevó al prao de las cigüeñas a jugar al golf, a los dardos y al tiro con arco (de ganas de jugar andamos bien, de puntería... regular).
Después de la ducha jabonosa revisamos la marcha de nuestros cargos (los encargados de los baños se llevaron una felicitación merecidísima).
A diferencia de mafalda a nosotros sí que nos gusta la sopa (tres platos de sopina más de uno tomó), también la salsa Chuso que llevaban los huevos que tomamos de segundo plato, y el postre, ¡qué postre!, batido Nedi, ¡qué rico! (solo pudimos repetir dos veces porque lo que quedó en la olla dijeron los monitores que se guardaba por si pasaban los de Sanidad a comprobar lo que aquí se cocina; lo que pasa es que creemos que a los de Sanidad les sobra con una muestra y no con todo lo que había en aquella olla).
En la velada le cantamos a Nedi la de la paella, y con los ingredientes de la paella nos reímos un buen rato; también descubrimos quién es Elsa, pero, bueno, esa es otra historia.
Bnoches.
lunes, 4 de agosto de 2014
Luces de domingo
Lo de este año es único; nos acostamos antes de las doce y nos levantamos cerca de las diez.
Hoy fue un día de campamento-campamento. Hemos perdido algunas nociones (qué día es, en qué mes estamos, cuánto tiempo llevamos aquí...), pero, nos gusta. Nos gusta lo que hacemos, cómo nos valemos por nosotros mismos y cómo valoramos cantidad de cosas insignificantes que tanta importancia tienen.
Una de las novedades del día fue la llegada de María, monitora en prácticas, que nos acompañará estos días y que, seguro, se lo pasará en grande.
Hemos vuelto a disfrutar de la piscina, de todo su ancho y de todo su largo.
A la hora de comer, al igual que hicimos el pasado día 31 con Pablo, felicitamos a Ismael, en varios idiomas.
A la hora de los campeonatos, las partidas de parchís son dignas de grabar.
Más tarde, dedicamos dos horas a jugar a las chapas en tres circuitos pintados para la ocasión (Aeródromo de La Vega, Puerto de San Isidro y Gran Premio de Boñar). (Presupuesto: 0 €. Precio de juego para la PS4: 80 €. Sin comentarios).
Por la noche, juego nocturno, el ya tradicional "asalto al castillo". Al no poder utilizar mantas hubo que discurrir y... costó. De las cincuenta o sesenta apariciones solamente nueve lograron éxito.
Antes de acostarnos revisamos el día, alegrándonos de oír lo que estábamos oyendo.
Bnoches.
Hoy fue un día de campamento-campamento. Hemos perdido algunas nociones (qué día es, en qué mes estamos, cuánto tiempo llevamos aquí...), pero, nos gusta. Nos gusta lo que hacemos, cómo nos valemos por nosotros mismos y cómo valoramos cantidad de cosas insignificantes que tanta importancia tienen.
Una de las novedades del día fue la llegada de María, monitora en prácticas, que nos acompañará estos días y que, seguro, se lo pasará en grande.
Hemos vuelto a disfrutar de la piscina, de todo su ancho y de todo su largo.
A la hora de comer, al igual que hicimos el pasado día 31 con Pablo, felicitamos a Ismael, en varios idiomas.
A la hora de los campeonatos, las partidas de parchís son dignas de grabar.
Más tarde, dedicamos dos horas a jugar a las chapas en tres circuitos pintados para la ocasión (Aeródromo de La Vega, Puerto de San Isidro y Gran Premio de Boñar). (Presupuesto: 0 €. Precio de juego para la PS4: 80 €. Sin comentarios).
Por la noche, juego nocturno, el ya tradicional "asalto al castillo". Al no poder utilizar mantas hubo que discurrir y... costó. De las cincuenta o sesenta apariciones solamente nueve lograron éxito.
Antes de acostarnos revisamos el día, alegrándonos de oír lo que estábamos oyendo.
Bnoches.
domingo, 3 de agosto de 2014
Jarrear
¡Y de qué manera!
Los del riego siguen mosca con la tarea encomendada.
Como siempre es tiempo de refranes hoy recordamos el de "a mal tiempo, buena cara"; no solo eso, podríamos decir "muy buena cara". Así da gusto.
El cambio de planes pasó el taller de dibujo a la mañana. Menudos artistas.
Cuando acabamos nos fuimos a Boñar, a la plaza del Negrillón, a visitar la Feria de Cerámica.
Regresamos sorteando charcos y pasando un rato divertidísimo en el túnel que comunica Boñar con La Vega de Boñar.
Nos esperaba un riquísimo plato de macarrones con picadillo (a algunos más de uno).
Tiempo libre. No sabemos si al final la armaremos pero desde luego nos felicitan un montón de veces por nuestro comportamiento. ¡Ah!, se nos olvidaba; esta mañana nos levantamos a las diez menos cuarto. ¡Qué paz!
Después de los campeonatos de mesa hicimos un juego de orientación con ayuda de brújulas. Cuánto se aprende.
Más tarde recibimos la visita de un inspector; de un inspector de los de verdad. Se preocupó de la línea educativa observándonos, hablando con todos, jugando, aprendiendo de nosotros y regalándonos su tiempo para animarnos en nuestra labor. Qué suerte, pensábamos que un inspector era otra cosa. ¿Papeles, proyecto? Vio a los monitores, se fijó en lo que hacían, cómo lo hacían y dijo al marchar: "el año que viene cuenten conmigo".
Después de cenar, velada de campamento. Qué bueno lo del tres en raya. Casi dos horas que pasaron volando. ¿Sabéis jugar a oso, princesa, hormiga? Pues vais a aprender pronto.
Bnoches.
sábado, 2 de agosto de 2014
Tromba
Tanta información meteorológica deja a uno desbordado. Después de los rayos y truenos viene la tromba, sí, pero, ¿cuándo? Pues, justamente (y para fastidiar), cuando nos tirábamos al agua de la piscina. Visto y no visto. Como no nos había dado tiempo a mojarnos suficientemente lo hicimos luego, en el camino de regreso al albergue. Los monitores se preocupaban de nosotros diciéndonos que no pisáramos los charcos (pero, ¡si íbamos pingando!).
A la hora de comer lucía el sol, ¡qué injusto! A los postres tuvo lugar una exhibición de espada coreana con corte de melón incluído.
Veis en una de las fotos para qué cogíamos guijarros en el río. Bonita, ¿verdad?
Lo de los talleres es una adicción. Nos lo tomamos con entusiasmo y, al terminar, ya estamos impacientes por conocer el tema del siguiente. Este de hoy, el de los pompones, gustó un montón. Por cierto, los monitores recordaban haberlo hecho siendo ellos acampados.
El floorball y el voleybol ocuparon la tarde deportiva.
Ducha.
Hora del té: Geography.
Una pregunta:
Al pan frito que se echa al puré, ¿se le llama: churruscos, curruscos, carrascos, picatostes...? Qué lío.
Ya estamos preparados para una posible evacuación del albergue; hoy hemos hecho un simulacro. Nadie quiere ser el último en salir porque si le pasa algo ¿quién se va a enterar?
Por la noche vimos una peli ("Pesadilla antes de Navidad"); suficiente para que nadie fuera solo/a al baño.
Seguimos tomando nota de lo excepcionales que son los comportamientos de muchos compañeros/as que apenas conocíamos. Eso no sale en los papeles, pero sale en este blog.
Bnoches.
P.D. Ya hay televisiones interesadas en lo de la garbanzada.
viernes, 1 de agosto de 2014
Rayos y truenos
Un espectáculo incomparable (y gratuito) de luz y sonido nos dio las buenas noches una vez terminada la cena. Los encargados de regar han descansado esta noche.
Primer despertar en Boñar con cierto descontrol musical; todavía no tenemos muy claro cuál es la canción del verano. Juego del pañuelo, en inglés, y sorpresa en el desayuno, nada de repartirnos unas galletas o unos cereales, ¡qué va!, desayuno tipo buffet; teníamos posibilidad de coger de todo (de todo lo que había); un lujo.
Arreglamos las habitaciones (la mejor, hoy, Felipe) y nos preparamos para nuestro primer día de piscina.
¿La piscina? Fenomenal.
A la vuelta, ensalada y platón de garbanzos. Hubo una confusión en cocina con las cantidades y es más que probable que la new cuisine que sigue Nedi nos ofrezca paté de garbanzos, empanada de garbanzos, batido de garbanzos, chupito de garbanzos y un largo etcétera. ¿Colará?
Tiempo libre -lectura, juegos de mesa...-. Taller con pinzas. Batido de fresa. 60 céntimos de chuches.
Instalación de porterías, redes... Deporte libre (muy bien organizado), ducha jabonosa.
Hora del té (things of England). Sopina (de garbanzos), tortillina de atún y yogur natural.
Luego, lo de los rayos y truenos.
Y primera velada con danzas y canciones de campamento.
Hasta aquí, como tantas otras veces, el plan del día llevado a cabo. Están también las anécdotas, las patadas al diccionario, las sonrisas permanentes que hacen tan fácil la convivencia, el deseo de ayudar, las gracias por nada y por todo, los doce añazos de Pablo. Tantas cosas.
Bnoches.
Primer despertar en Boñar con cierto descontrol musical; todavía no tenemos muy claro cuál es la canción del verano. Juego del pañuelo, en inglés, y sorpresa en el desayuno, nada de repartirnos unas galletas o unos cereales, ¡qué va!, desayuno tipo buffet; teníamos posibilidad de coger de todo (de todo lo que había); un lujo.
Arreglamos las habitaciones (la mejor, hoy, Felipe) y nos preparamos para nuestro primer día de piscina.
¿La piscina? Fenomenal.
A la vuelta, ensalada y platón de garbanzos. Hubo una confusión en cocina con las cantidades y es más que probable que la new cuisine que sigue Nedi nos ofrezca paté de garbanzos, empanada de garbanzos, batido de garbanzos, chupito de garbanzos y un largo etcétera. ¿Colará?
Tiempo libre -lectura, juegos de mesa...-. Taller con pinzas. Batido de fresa. 60 céntimos de chuches.
Instalación de porterías, redes... Deporte libre (muy bien organizado), ducha jabonosa.
Hora del té (things of England). Sopina (de garbanzos), tortillina de atún y yogur natural.
Luego, lo de los rayos y truenos.
Y primera velada con danzas y canciones de campamento.
Hasta aquí, como tantas otras veces, el plan del día llevado a cabo. Están también las anécdotas, las patadas al diccionario, las sonrisas permanentes que hacen tan fácil la convivencia, el deseo de ayudar, las gracias por nada y por todo, los doce añazos de Pablo. Tantas cosas.
Bnoches.
jueves, 31 de julio de 2014
Hay plan
¡Pues sí que hay plan!
Lo que ocurre es que si seguimos el ritmo de este primer día vamos a dejar muy poco para más adelante.
¿Qué destacar de hoy? Sin duda, el juego de "la seta al tarro", ¡qué risas! Se trataba de colocar una seta, sin ayuda de las manos, en la cabeza de uno de los componentes del equipo colocado en corro.
¿Qué más? Todo lo demás: El reparto de las habitaciones -que llevan el nombre de personajes de mafalda (Felipe, Libertad, Manolito, Susanita)-; el paseo hasta la fuente; la recogida de guijarros del río -regodones- para hacer... algo haremos con ellos; la formación de equipos, que llevan por nombre -en honor a Quino, autor de mafalda- el de algunas provincias argentinas (Chaco, Chubut, Jujuy, Neuquén, Tucumán); la crema de calabacín con curruscos -previamente hubo que echar una manina en cocina-; un bingo muy curioso con el nombre de los acampados; los primeros puntos para los equipos...
Deciros que hemos encontrado el albergue la mar de limpio -como los años anteriores- por lo que damos las gracias a quienes han estado antes (Campamento "Los profes").
Hoy también hemos repartido los cargos y nos han hablado de la importancia de todos y cada uno de ellos.
Nos comentaron que mañana al desayuno tendremos una sorpresa; ya os contaremos.
Ahora mismo hay silencio, vamos a aprovechar y guardarlo nosotros también.
Bnoches.
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