... y el eco desde el valle repite su cantar.
Todos los días, desde ahora, serán eco de este CAMPAMENTO.
Sus recuerdos son para siempre.
A todos los acampados: Kevin (3)*, María (2), Pablo (4), Rubén (4), Alejandro (2), Rocío C (2), Sergio (1), Abril (2), Rocío M (2), Ismael (3), Vanesa (4), Julio (2), Nicolás (4), Alba S (1), Ana María (1), Iyán G (1), Laura G (1) y Lucía S (2), felicitaros por vuestro entusiasmo y, como ya hemos dicho en otra ocasión, por vuestro saber estar.
* Entre ( ) número de campamentos a los que ha asistido con el colegio La Salle.
Este último día, efectivamente, fue un día más.
Empezamos con una batida de limpieza, un desayuno con un poco de todo y la consabida recogida de habitaciones. Enrollamos los sacos e hicimos las maletas.
A las doce nos dirigimos a la piscina. Encontramos el agua algo fría -al sol le costaba calentar como otras veces-. Quizás por eso salimos antes del agua y pudimos ir a los columpios.
Mientras tanto más de la mitad de los monitores se quedaba fregando el albergue.
Comimos sin prisa y cargamos el autocar.
Miramos una vez más a la nozal susurrándole que volveríamos y le pedimos que guardara nuestros sueños de estos catorce maravillosos días.
Hoy, de noche, ya en casa, con la camiseta azul a los pies de nuestra cama, nos repetimos la pregunta "Y vos, ¿soñás?" y contestamos que sí, pero no solos, soñamos juntos, lo hemos hecho y nos hemos despertado del sueño con alguien siempre al lado.
A todos los monitores, GRACIAS; a Nedi y a Chuso, GRACIAS.
miércoles, 13 de agosto de 2014
martes, 12 de agosto de 2014
La Luna y el cucú
¡Qué pasada! Si esto fue el penúltimo día, ¿cómo será el último?
Acabamos de hacer un corro en el patio mirando a la Luna, alrededor de la estrella de La Salle -hecha con los guijarros recogidos en la que fue nuestra primera actividad aquí-. Guardando un emocionado silencio hemos recordado vivencias de este CAMPAMENTO y después de cantar -a dos voces- la del cucú nos hemos acercado a quien quisimos para decirle una palabra o darle un abrazo.
Pero, antes...
Los de la tienda de campaña se despertaron encantados de la experiencia.
Por la mañana Nedi nos hizo ¡pan frito! ¡Toma!
Hubo que esmerarse en el arreglo de habitaciones; la revisión de hoy era definitiva para conocer cuál sería la más curiosa.
Nos preparamos para ir a la piscina; dejamos la bici y en su lugar llevamos una cuerda larga (?).
Antes de llegar a las vías del tren ya sabíamos para qué era la cuerda, ¡para cruzar el río Porma!
Un puntín nerviosos y un puntón decididos ¡lo logramos! pese a la pérdida de una chancla.
Disfrutamos de la piscina como nunca (sí, de acuerdo, lo decimos todos los días, pero es así). Completamos dos pruebas acuáticas -una corriendo y otra nadando- y luego nos tiramos al agua de varias maneras posibles y algunas imposibles.
Al regresar al albergue, más tarde de lo habitual por lo de la aventura en el río, dejamos los platos de arroz blanco (con salsa de tomate Chuso) sin grano de arroz, tomamos empanada de jamón y queso y, de postre, tarta de nata y yema tostada. (Terminamos de comer a las cuatro y pico).
A las cinco se celebraron las finales de parchís y de tenis de mesa.
Más tarde se jugaron los partidos de floorball y de baloncesto que estaban pendientes.
Y cuando creíamos que terminaríamos la tarde deportiva con el cross "la carrera de verano" nos sorprendieron con un juego llamado "la bandera de la paca", auténtica novedad mundial y un juego a repetir en próximos años a tenor de lo visto. Luego, el cross.
Ducha rápida y cena larga. En el mismo comedor nos pusimos a cantar y a danzar entre las mesas (otro acabose).
Pasamos a la SAPO para conocer los ganadores de todos los juegos, la clasificación de las habitaciones y la de los equipos; se recogieron los premios y después tuvimos tómbola.
Y el colofón, lo que os contábamos en las primeras líneas.
Bnoches.
Acabamos de hacer un corro en el patio mirando a la Luna, alrededor de la estrella de La Salle -hecha con los guijarros recogidos en la que fue nuestra primera actividad aquí-. Guardando un emocionado silencio hemos recordado vivencias de este CAMPAMENTO y después de cantar -a dos voces- la del cucú nos hemos acercado a quien quisimos para decirle una palabra o darle un abrazo.
Pero, antes...
Los de la tienda de campaña se despertaron encantados de la experiencia.
Por la mañana Nedi nos hizo ¡pan frito! ¡Toma!
Hubo que esmerarse en el arreglo de habitaciones; la revisión de hoy era definitiva para conocer cuál sería la más curiosa.
Nos preparamos para ir a la piscina; dejamos la bici y en su lugar llevamos una cuerda larga (?).
Antes de llegar a las vías del tren ya sabíamos para qué era la cuerda, ¡para cruzar el río Porma!
Un puntín nerviosos y un puntón decididos ¡lo logramos! pese a la pérdida de una chancla.
Disfrutamos de la piscina como nunca (sí, de acuerdo, lo decimos todos los días, pero es así). Completamos dos pruebas acuáticas -una corriendo y otra nadando- y luego nos tiramos al agua de varias maneras posibles y algunas imposibles.
Al regresar al albergue, más tarde de lo habitual por lo de la aventura en el río, dejamos los platos de arroz blanco (con salsa de tomate Chuso) sin grano de arroz, tomamos empanada de jamón y queso y, de postre, tarta de nata y yema tostada. (Terminamos de comer a las cuatro y pico).
A las cinco se celebraron las finales de parchís y de tenis de mesa.
Más tarde se jugaron los partidos de floorball y de baloncesto que estaban pendientes.
Y cuando creíamos que terminaríamos la tarde deportiva con el cross "la carrera de verano" nos sorprendieron con un juego llamado "la bandera de la paca", auténtica novedad mundial y un juego a repetir en próximos años a tenor de lo visto. Luego, el cross.
Ducha rápida y cena larga. En el mismo comedor nos pusimos a cantar y a danzar entre las mesas (otro acabose).
Pasamos a la SAPO para conocer los ganadores de todos los juegos, la clasificación de las habitaciones y la de los equipos; se recogieron los premios y después tuvimos tómbola.
Y el colofón, lo que os contábamos en las primeras líneas.
Bnoches.
lunes, 11 de agosto de 2014
Resaca
Pues sí que el juego de la noche suscitó interés; durante toda la mañana se recordaron las andanzas, que hubo que hilar, de los distintos protagonistas de la historia.
Además, disfrutamos de la piscina.
Con tarta (y velas) felicitamos a María por sus doce años.
Por la tarde se jugaron algunas de las finales de los juegos de mesa.
El taller (Hama) de hoy nos hizo olvidar hasta las chuches. Se hicieron broches chulísimos.
Por la noche pudimos elegir entre ver fotos del Campa o ver una peli y elegimos lo segundo ("Ocho apellidos vascos").
Kevin, María y Pablo duermen ahorita en la tienda de campaña. ¡Qué mayores!
Los demás hemos caído redondos en la camina.
Bnoches.
P.D. Gracias por vuestros comentarios (como dice uno de ellos: sois LA VIRGEN).
Además, disfrutamos de la piscina.
Con tarta (y velas) felicitamos a María por sus doce años.
Por la tarde se jugaron algunas de las finales de los juegos de mesa.
El taller (Hama) de hoy nos hizo olvidar hasta las chuches. Se hicieron broches chulísimos.
Por la noche pudimos elegir entre ver fotos del Campa o ver una peli y elegimos lo segundo ("Ocho apellidos vascos").
Kevin, María y Pablo duermen ahorita en la tienda de campaña. ¡Qué mayores!
Los demás hemos caído redondos en la camina.
Bnoches.
P.D. Gracias por vuestros comentarios (como dice uno de ellos: sois LA VIRGEN).
domingo, 10 de agosto de 2014
Azul
Nervios. Día de la Familia.
A los que habéis estado con nosotros, gracias. Gracias por vuestra compañía y por vuestro saber estar.
Ha sido un día intenso. Un día de color azul.
Azul por nuestras camisetas, azul por los chapuzones, azul por el color del cielo que se sobrepuso al triste gris, azul por los tuppers con la tapa de ese color que traían: ensaladilla, filetes empanados, tortilla de patata, rosquillas..., azul por los que son del Real Oviedo (bueno, bueno, damos rienda suelta a nuestros sentimientos y nos lanzamos).
Hemos disfrutado. Lo hemos hecho con cada gesto, con cada sonrisa; como para no hacerlo con cada actividad que brindó el plan de este día.
Y cuando parecía que la jornada se había acabado un nuevo juego nos ocupó la noche: el cluedo, un juego de investigación y espíritu detectivesco. La exposición de los equipos al finalizar el juego dejó claro el interés suscitado.
Nos hemos acostado felices.
Os deseamos que lo seáis.
Bnoches.
A los que habéis estado con nosotros, gracias. Gracias por vuestra compañía y por vuestro saber estar.
Ha sido un día intenso. Un día de color azul.
Azul por nuestras camisetas, azul por los chapuzones, azul por el color del cielo que se sobrepuso al triste gris, azul por los tuppers con la tapa de ese color que traían: ensaladilla, filetes empanados, tortilla de patata, rosquillas..., azul por los que son del Real Oviedo (bueno, bueno, damos rienda suelta a nuestros sentimientos y nos lanzamos).
Hemos disfrutado. Lo hemos hecho con cada gesto, con cada sonrisa; como para no hacerlo con cada actividad que brindó el plan de este día.
Y cuando parecía que la jornada se había acabado un nuevo juego nos ocupó la noche: el cluedo, un juego de investigación y espíritu detectivesco. La exposición de los equipos al finalizar el juego dejó claro el interés suscitado.
Nos hemos acostado felices.
Os deseamos que lo seáis.
Bnoches.
sábado, 9 de agosto de 2014
El acabose
Maravilloso, inenarrable, fantástico, memorable, único, sensacional, extraordinario, sobresaliente...
En dos palabras: ES-PECTACULAR.
¡Qué día!
Habíamos dejado el calzado preparado a los pies de la cama por si sonaba la alarma de evacuación, pero... falsa alarma.
Ya desde el desayuno había ganas de xaréu; el vaso y la cucharilla son dos instrumentos musicales puestos al servicio de nuestra creatividad musical y en algunos casos no desentonan lo más mínimo.
Habiendo arreglado las habitaciones con más presteza de lo habitual nos fuimos antes a la piscina, hoy, por el camino del río. Si todos los días lo pasamos bien, hoy, quizás, mejor que nunca.
A la vuelta, Nedi nos había preparado una ensaladina mixta (que hay que aprender a comer) antes de los spaguettis a la carbonara (¡mamma mía!) y de postre... ¡helado!
En el tiempo libre, que muchos utilizan para hacer colada, se jugaron las últimas eliminatorias antes de las finales.
A media tarde llegó el momento del Arca de Noé (¿quedaría alguien sin mojarse?) y la ducha a manguera.
Repartimos las camisetas que estrenaremos mañana y, luego, otra cena rica. Rica, rica.
Y llegó Vacas en la noche, el juego más esperado. Había escondidos animales hasta ahora desconocidos, como el hectornitorrinco, la ivanutria, el ocarlos, el sarraposu...
Lo dicho, espectacular.
Bnoches.
En dos palabras: ES-PECTACULAR.
¡Qué día!
Habíamos dejado el calzado preparado a los pies de la cama por si sonaba la alarma de evacuación, pero... falsa alarma.
Ya desde el desayuno había ganas de xaréu; el vaso y la cucharilla son dos instrumentos musicales puestos al servicio de nuestra creatividad musical y en algunos casos no desentonan lo más mínimo.
Habiendo arreglado las habitaciones con más presteza de lo habitual nos fuimos antes a la piscina, hoy, por el camino del río. Si todos los días lo pasamos bien, hoy, quizás, mejor que nunca.
A la vuelta, Nedi nos había preparado una ensaladina mixta (que hay que aprender a comer) antes de los spaguettis a la carbonara (¡mamma mía!) y de postre... ¡helado!
En el tiempo libre, que muchos utilizan para hacer colada, se jugaron las últimas eliminatorias antes de las finales.
A media tarde llegó el momento del Arca de Noé (¿quedaría alguien sin mojarse?) y la ducha a manguera.
Repartimos las camisetas que estrenaremos mañana y, luego, otra cena rica. Rica, rica.
Y llegó Vacas en la noche, el juego más esperado. Había escondidos animales hasta ahora desconocidos, como el hectornitorrinco, la ivanutria, el ocarlos, el sarraposu...
Lo dicho, espectacular.
Bnoches.
viernes, 8 de agosto de 2014
Menudo día
Un minuto y veintinueve segundos. Tiempo total de la evacuación llevada a cabo hoy pocos minutos después de las nueve de la mañana. Como podéis apreciar, para la foto no hemos posado.
En el juego de la mañana buscamos tapones (los que no se habían encontrado en la noche anterior), sin ayuda de linterna, ¡claro! Y todavía quedan cinco por aparecer de los 156 escondidos.
Rico desayuno, buen arreglo de habitaciones, quisquillosa revisión de las mismas y camino a la piscina -sin rastro, hoy, de cigüeñas ni de lobos-.
Esta noche, en la revisión, hemos destacado que los monitores juegan con nosotros en la piscina y eso nos gusta. Y también nos gusta lo atento (y preocupado por todo) que es el socorrista.
Los jueves, eo, hay paella, eo... ¡Monumental! Y, sí, con una gamba para toda la unidad que, por arte de magia, se multiplicó tal fuera panes y peces. De postre, por si fuera poco, macedonia.
Las aficionadas al baile tienen en el tiempo libre posibilidad de ensayar sin que nadie las moleste.
Se acercan las finales de los campeonatos (ajedrez, damas, dominó, parchís, cuatro en raya, tenis de mesa) en medio de la lógica expectación.
A media tarde se coló en la cocina un gorrión que Nedi tuvo en su mano, al no haber sopa por la noche el gorrión eligió volar no sin antes ser bautizado con el nombre de LEO.
Jugamos al rastreo por La Vega de Boñar (unas cincuenta señales en cuarenta minutos aproximadamente) y jugamos al baloncesto y al floorball. Tocaba ducha, sí o sí.
Cenamos pechuga de pollo y patatas ali-oli; de postre, FRIXUELO. ¡Ay, Nedi!
Para rematar, VELADA. Velada de las buenas, ¡madre mía, qué risas! (Qué difícil fue parar al robot)
Bnoches.
Aviso. Si venís a vernos el sábado os esperamos a partir de las once y media. Buen viaje.
En el juego de la mañana buscamos tapones (los que no se habían encontrado en la noche anterior), sin ayuda de linterna, ¡claro! Y todavía quedan cinco por aparecer de los 156 escondidos.
Rico desayuno, buen arreglo de habitaciones, quisquillosa revisión de las mismas y camino a la piscina -sin rastro, hoy, de cigüeñas ni de lobos-.
Esta noche, en la revisión, hemos destacado que los monitores juegan con nosotros en la piscina y eso nos gusta. Y también nos gusta lo atento (y preocupado por todo) que es el socorrista.
Los jueves, eo, hay paella, eo... ¡Monumental! Y, sí, con una gamba para toda la unidad que, por arte de magia, se multiplicó tal fuera panes y peces. De postre, por si fuera poco, macedonia.
Las aficionadas al baile tienen en el tiempo libre posibilidad de ensayar sin que nadie las moleste.
Se acercan las finales de los campeonatos (ajedrez, damas, dominó, parchís, cuatro en raya, tenis de mesa) en medio de la lógica expectación.
A media tarde se coló en la cocina un gorrión que Nedi tuvo en su mano, al no haber sopa por la noche el gorrión eligió volar no sin antes ser bautizado con el nombre de LEO.
Jugamos al rastreo por La Vega de Boñar (unas cincuenta señales en cuarenta minutos aproximadamente) y jugamos al baloncesto y al floorball. Tocaba ducha, sí o sí.
Cenamos pechuga de pollo y patatas ali-oli; de postre, FRIXUELO. ¡Ay, Nedi!
Para rematar, VELADA. Velada de las buenas, ¡madre mía, qué risas! (Qué difícil fue parar al robot)
Bnoches.
Aviso. Si venís a vernos el sábado os esperamos a partir de las once y media. Buen viaje.
jueves, 7 de agosto de 2014
Ambiente y medio
Lo del medio ambiente está muy bien, pero si hay ambiente y hay medio la cosa está mucho mejor.
Hoy se ha respirado sensación de campamento a tope, de actividad plena, de disfrute grande y de compañerismo.
Todo ha merecido la pena.
Un buen chapuzón como cada mañana después de un cada vez más corto y entretenido paseín, hoy un poco más caluroso que en días anteriores. Al mediodía, dimos ejemplo a los mayores y no dejamos restos de comida en nuestros platos; y hambrientos de diversión seguimos con nuestros campeonatos y partidas.
Un mucho de taller con material reciclable para hacer nuestra nueva hucha "buhil" y un poco de descanso con chuches. Reto de los acampados a sus monitores/os/as al baloncesto, que se convirtió en un intenso y reñido partido en el que ambos equipos deleitaron con su técnica individual y su juego en equipo.
Avisos como todos los días, un poco de tortillina de patata y de postre yogur "escanciao"... mmmmm... para reponer fuerzas y finalizar con el esperado juego nocturno de "la aguja en un pajar" por el prao de las cigüeñas. El silencio, más costoso que otros días...
Hoy se ha respirado sensación de campamento a tope, de actividad plena, de disfrute grande y de compañerismo.
Todo ha merecido la pena.
Un buen chapuzón como cada mañana después de un cada vez más corto y entretenido paseín, hoy un poco más caluroso que en días anteriores. Al mediodía, dimos ejemplo a los mayores y no dejamos restos de comida en nuestros platos; y hambrientos de diversión seguimos con nuestros campeonatos y partidas.
Un mucho de taller con material reciclable para hacer nuestra nueva hucha "buhil" y un poco de descanso con chuches. Reto de los acampados a sus monitores/os/as al baloncesto, que se convirtió en un intenso y reñido partido en el que ambos equipos deleitaron con su técnica individual y su juego en equipo.
Avisos como todos los días, un poco de tortillina de patata y de postre yogur "escanciao"... mmmmm... para reponer fuerzas y finalizar con el esperado juego nocturno de "la aguja en un pajar" por el prao de las cigüeñas. El silencio, más costoso que otros días...
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